GOWN una invitación a quitarte la armadura y mirar con claridad lo que llevas dentro.
La fiesta del rock no cesa, ahoraa en Sonidos Urbanos llegamos a lo más profundo de ese tesoro que es el álbum Soliloquy, esta pieza llega a ti de una forma propia, simplemente se presenta ante ti como algo que existe desde siempre y que apenas acabas de notar, una presencia suave que llena el espacio sin ocuparlo por completo.
Ya soy seguidor de REETOXA y puedo aseverar que estas ante un creador que no se encasilla en una sola forma de decir las cosas, que su universo sonoro es amplio y que en cada obra elige exactamente la voz adecuada para lo que quiere expresar, y en este caso elige una cercanía, una intimidad, que hace que todo suene como algo compartido entre dos personas en lugar de algo que se proyecta hacia una multitud, y esa decisión hace que la experiencia se sienta mucho más personal y mucho más propia.
GOWN no te invita a mover el cuerpo, te invita a mover la mirada hacia adentro, a detenerte, a respirar hondo y a dejar que el sonido te envuelva despacio porque aquí no hay urgencia ni ruido que compita con tus pensamientos, hay un espacio amplio para ti, para lo que sientes, para lo que llevas guardado, y esa calma no es ausencia de nada, es la presencia de todo aquello que normalmente el ruido cotidiano no nos deja escuchar...!
Es hermoso permitirse sentir con toda la apertura del alma, quitarse por un momento esa capa de fortaleza que nos ponemos cada día y que a veces nos aleja de lo más sincero que llevamos dentro, dejar de mirar solo la superficie de todo lo que nos rodea y atrevernos a ver lo que hay detrás, soltar lo que nos ciega y aceptar que lo que brilla no siempre es lo que sostiene, y que reconocer eso no es una derrota sino el inicio de algo mucho más real.
El sonido avanza despacio, construyendo un paisaje que te abraza sin asfixiarte, que te acompaña sin dirigirte, que te deja ser tú mismo mientras suena, y hay una cualidad en su atmósfera que te transporta a ese espacio interior donde todo se aquieta poco a poco, donde las ideas se aclaran sin esfuerzo, donde el ruido del mundo exterior se va alejando a medida que la pieza avanza.
Con nuestro blog Sonidos Urbanos descubrimos que la música no tiene por qué ser ruidosa para transformarnos, con quietud también hay fuerza en lo que se dice despacio, también hay revelación en lo que se dice bajo, y también hay cambio cuando nos detenemos a mirar lo que normalmente pasamos de largo, algo que a JASON MCKEE hace parecer fácil.
La serenidad que respira cada nota no es vacío, es plenitud, es el espacio donde caben todas las emociones, todas las dudas, todas las certezas, y esa es la grandeza de esta pieza, no te dice qué sentir, te da el tiempo y el espacio para que tú sientas lo que necesitas sentir, y eso es algo muy valioso en un mundo donde todo va demasiado rápido y nadie se detiene a dejarte procesar lo que sientes.
"The most alluring woman that I have ever known, the hair, perfume, all of it flowed, She asked me to dance but I politely declined, She said no is not an answer and poured two wines, The gown was worth the price alone, the clothes, the hair, that gown: all of it flowed..."
Al leer y cantar los versos percibo que él nos está diciendo que lo que nos atrae con fuerza abrumadora no siempre es lo que nos hace bien, que la belleza externa puede ser deslumbrante pero vacía por dentro, y que al darse cuenta de eso no siente dolor sino alivio, porque ver la verdad te libera aunque al principio cueste aceptarlo, y esa revelación no le rompe sino que le devuelve a sí mismo con más claridad que antes.
La suavidad en la instrumentación parece fluir como el agua, sin empujar, simplemente siendo, y eso se transmite directamente al oyente haciendo que cada segundo de la canción sea un respiro, un momento de pausa necesario para recuperar el aliento y la perspectiva, y esa ligereza no le quita profundidad, al contrario, le permite llegar más hondo sin necesidad de hacer ruido.
Esta pieza no intenta convencerte de nada, simplemente comparte una experiencia y te deja encontrar la tuya, y esa es la diferencia entre quien crea para impresionar y quien crea para conectar, y aquí se nota que cada palabra nace de algo vivido, algo sentido, algo que dejó huella y que ahora se comparte con la generosidad de quien no tiene miedo de mostrarse entero sin filtros ni adornos.
Cuando todo se aquieta al final de la canción te quedas con una sensación de claridad, como si te hubieras quitado algo pesado de encima sin darte cuenta, y eso es justo lo que hace tan especial esta obra, su efecto no termina cuando la música se apaga, continúa contigo mientras caminas, mientras piensas, mientras miras todo de una forma distinta, como si te hubiera limpiado la mirada sin que te dieras cuenta.
Sonidos Urbanos siempre ha sentido una gran admiración por artistas que se atreven a ir más allá de lo superficial, que buscan en lo profundo, que crean música no por generar tendencias sino por contagiar humanidad, y JASON MCKEE es uno de esos creadores que entiende que la música es también refugio, espejo, compañera en los momentos de silencio, y que no necesita levantar la voz para que se le escuche fuerte y claro.
Esta canción es un recordatorio de que no siempre tenemos que estar en movimiento para avanzar, que también crecemos cuando nos detenemos, cuando miramos con honestidad, cuando aceptamos que no todo lo que brilla es real, y que esa aceptación no nos rompe, nos reconstruye con materiales más sólidos y más sinceros que cualquier ilusión brillante pero vacía.
La profundidad que alcanza esta pieza no viene de complicaciones técnicas ni de capas y capas de sonido, viene de la honestidad con la que fue escrita, de la claridad con la que fue vivida, y eso es algo que cualquier persona puede percibir sin necesidad de conocimientos musicales, porque la verdad se siente antes de entenderse y llega sin necesidad de ruido.
Hay una belleza inmensa en esa vulnerabilidad que no se disfraza, que no se esconde, que simplemente se muestra tal cual es, y esa es la fuerza real de esta obra, no te pide que la admires desde lejos, te invita a entrar, a sentarte, a mirar junto a ella, y a encontrar tu propia verdad mientras suena, sin prisa, sin presión, sin expectativas.
Desde mi experiencia ya pude echarle el visto bueno a todo lo que hay en Soliloquy, así que descubre todo el contenido de sus canciones y entiende la razón de porque soy seguidor de su proyecto, REETOXA llegó para romperla y lo logra con este tremenda colección.
